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viernes, 16 de abril de 2010

¿Estoy Aquí Para que?

¿Estoy Aquí Para que?

“cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece” (Santiago 4:14).
Una señora ya bien de edad nos relata: “Recién, el pastor vino para una breve visita. Él me dijo que, a mí edad, debía pensar en la vida futura. Yo le dije: “OH, hago eso el tiempo todo. No importa donde esté, en la sala, en el piso superior, en la cocina o en el mismo  sótano, yo siempre me pregunto: ¿Estoy aquí para que?”
Nuestra historieta bien humorada nos invita a reflexionar sobre el asunto: ¿ qué estamos pensando a respeto del porvenir? ¿Qué estamos buscando, verdaderamente, para nuestro futuro? Quizá nuestro mayor sueño sea tener un coche de lujo, quizá poseer una bella casa en un barrio noble, quizá una hacienda para vivir en contacto con la naturaleza o muchas otras cosas. Sería óptimo si cada uno conseguiese alcanzar sus objetivos y conquistar sus mayores sueños.
Pero, la pregunta continúa: ¿Y después?
¿Lo qué estamos haciendo en este mundo? ¿Estamos aquí para que? ¿Cómo alcanzaremos la felicidad qué anhelamos? ¿Cuanto tiempo podrá ella durar?
El Señor nos dejó una promesa: “Vine para que tengan vida y a tengan con abundancia” Y esta vida abundante no tiene límites. No acaba cuando la muerte nos alcanza. Ella permanece para siempre, por todo la eternidad.
Y para que eso sea real, nuestra respuesta a la pregunta de nuestro título debe ser: “Estoy aquí como representante del Señor. Quiero caminar delante de él. Quiero hacer su voluntad. Estoy aquí para ser luz para este mundo, sal para todo el tierra, para engrandecer el nombre del Señor y hacer diferencia en los lugares por donde vaya.
Estoy aquí para ser una bendición en las manos de mi Dios.

fuente: DevocionalesCristianos.org

sábado, 27 de febrero de 2010

Las Consecuencias De Una Mirada Codiciosa

Las Consecuencias De Una Mirada Codiciosa


Hay cosas aparentemente insignificantes que llegan a tener una trascendencia insospechada.


Josué 7:20,21

INTRODUCCIÓN:

(Transcribir Ec. 10:1)

Hay cosas aparentemente insignificantes que llegan a tener una trascendencia insospechada.

(Transcribir Josué 7: 21 subrayando: "pues vi", "muy bueno", y "codicié")

Todo comenzó con una mirada aparentemente insignificante.



1-EL COMIENZO DE UNA CADENA DE PECADOS.

Josué 7:11 (Transcribir)

Acán quebrantó el pacto de Dios con el pueblo.

Traicionó la causa.

(Transcribir Josué 6:19)

Acán le robó a Dios.

¿Mira usted el diezmo con una mirada codiciosa?

Mintió.

Cometió hipocresía.

¿De qué manera mira usted a las personas o a las cosas?



2- LA IRA DE DIOS SOBRE TODO EL PUEBLO.

CUIDANDO MI CUERPO

CUIDANDO MI CUERPO


"¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios". (1 Corintios 6:18-19)

En esta llamada "Nueva Era", el cuerpo es uno de los énfasis centrales; por un lado, mirando positivamente, es excelente cuidar la salud, hacer deportes, asearse, nutrirse... La otra cara de la moneda es, poner al ser humano como el centro del Universo, cayendo en un humanismo, donde Dios está desplazado, y el cuerpo es todo.

Es importante tener conocimiento, que el cuerpo humano es el templo o lugar sagrado donde mora el Espíritu Santo, esto significa que no somos dueños, sino los administradores del cuerpo, para no profanarlo con actos inmorales, sino lo cuidamos para ser canales de Dios al mundo.

Amiga(o), el cuerpo es necesario para enseñar, predicar, servir a la gente y adorar a Dios; por consiguiente, nuestro espíritu se moviliza con el cuerpo lleno del Espíritu Santo, para la Gloria de Dios, y edificación de la Iglesia.

Ahora bien, no debemos caer en adoración y culto al cuerpo, dándole mayor atención y poco al espíritu, cuando debemos cuidar a ambos, porque Dios los creó. Es clave, adorar a Dios, postrarnos ante Él, para obedecerle y servirle, ir al templo para alabarle y testificar de su amor.

El equilibrio debe ser, alimentar el cuerpo, con nutrición balanceada, visitar al médico, practicar deportes, y arrodillarse, humillándose ante Dios y así, caminar en obediencia, honrando al Señor.

El mandato divino es: "Honren con su cuerpo a Dios". Es decir no coma ni beba en exceso, cuide su salud, evite el SIDA, sea fiel a su cónyuge, en esencia, su cuerpo es clave para alabar a Dios y servir al prójimo; así sea esbelto o no, grueso o delgado, sea útil a su comunidad. ¿Honra a Dios, con su cuerpo? ¿Cuida su salud?

ORACIÓN:
Padre, me postro como sacrificio vivo y santo para adorarte

Que es convertirse a Jesus ?

Que es convertirse a Jesus ?

“Mas a todos los que lo recibieron, los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Juan 1:12

Convertirse a Cristo, no es un cambio de religión, el cristianismo no es una religión, es una relación personal con Dios. Lo hemos escuchado muchas veces, pero entonces, ¿qué es convertirse a Cristo?

Hay personas que se convierten por “conveniencia”. Algunos reciben a Cristo por temor, porque escucharon que si no tenemos a Cristo, no nos vamos al cielo; otros, se convierten porque escucharon que Dios tiene muchas promesas para Sus hijos; otros, lo hacen para obtener beneficios de parte de la iglesia, etc. Cualquiera de estas “conversiones”, no responden a una fe verdadera; no existe una convicción que les haya llevado a convertirse a Cristo y eso no ha sido más que…¡un teatro!. Otras personas reciben a Cristo, después de haber escuchado a un evangelista que habló muy bonito y les llegó al corazón, “parecía que me estaba hablando a mí”….pero después siguen su vida igual que antes, sin tomar en cuenta a Dios. Recibieron a Jesús a causa de un momento de emoción y nada más.

Recibir a Cristo no es un rito, no es una imposición, ni es algo que se pueda tomar a la ligera. Es un hecho en el que debe imperar la honestidad consigo mismo y con Dios.

Jesús dijo: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). Recibir a Cristo es abrir esa puerta y dejarlo pasar y convivir con él. Si tú invitas a alguien a cenar a tu casa, le abres la puerta, conversas un rato con esa persona y luego pasan al comedor a cenar ¿no es así? No le abres la puerta y lo mandas a un rincón de tu casa y te olvidas de él ¿no?. Entonces cuando recibimos a Cristo, es para dejarlo permanecer en nosotros y que el Espíritu Santo de Dios empiece a obrar en nosotros.

Todo eso que necesita ser cambiado en tí, se realizará si has permitido a Jesús entrar a tu corazón para quedarse. Al recibirlo, estás accediendo a ser un hijo de Dios, estás diciendo sí a la salvación que te ofrece y por tanto, estás haciendo la reservación más importante de tu vida: una reservación hacia la vida eterna.

“Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mi, perdón de pecados y herencia entre los santificados”. Hechos 26:18

fuente: DevocionalesCristianos.com

domingo, 7 de febrero de 2010

ORACION

LA CONSECUENCIA DE LA FALTA DE ORACIÓN

La oración es una prioridad para cualquier persona que es usada poderosamente por Dios. Jesús se escabullía a menudo para tener momentos de quietud con su Padre. Si el Hijo de Dios necesitaba pasar tiempo en oración, ¡sin duda que nosotros no podemos vivir bien sin ella! Ayer vimos que quienes no buscan la ayuda de Dios se fatigan con cargas innecesarias. Hoy veremos los resultados de moverse penosamente en la vida bajo esas cargas.
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